In memoriam Stephen Covey

Día de luto el 16 de julio del 2012 para todos los que nos dedicamos al desarrollo de personas. Stephen Covey ha muerto. A los 79 años y debido a las complicaciones de un accidente de bicicleta, nos ha dejado un visionario de extraordinaria repercusión en el mundo empresarial. Un brillante pensador que con su libro “Los 7 hábitos de la gente Altamente Efectiva” vendió más de 25 millones de copias. Tal vez sea el libro más influyente en el mundo del comportamiento en  la empresa. También publicó otros tres libros de los que vendió alrededor de un millón de ejemplares.

Fundó una empresa para difundir sus principios, dando multitudinarias conferencias y asesorando a grandes empresas. Era Doctor por la Brigham Young University. Conocido como el Sócrates americano, su libro sigue desde 1991 entre la lista de los libros más vendidos del mundo.

Covey aportó al mundo del comportamiento de empresa un valor clave, la idea de que en el centro de nuestra vida están nuestros principios que nos sirven de brújula para tomar las decisiones que nos son correctas. Nos hizo conscientes del significado de la responsabilidad personal y nos ha inspirado para cambiar la forma de liderarnos y liderar.

Para todos los que nos hemos especializado en el desarrollo de personas, este libro es paradigmático. Con él se abrieron nuevos horizontes recorridos después con el coaching y con la inteligencia emocional.

Sus propuestas nos llevan a darnos cuenta de la responsabilidad que tenemos hacia nosotros mismos en la forma de vivir nuestra vida, y que en el centro de ésta están los principios. Que el principio que dirige la proactividad es el amor, que nos permite confiar y desde la que se puede llegar a acuerdos beneficiosos para todos. Nos ha llevado a reflexionar sobre la idea fundamental de que los cambios son de dentro para fuera, que el mapa no es el territorio, que tenemos que trabajar nuestro circulo de influencia y desarrollarlo en vez de permanecer en el círculo de preocupación, que centrarnos en quienes somos en lugar de pensar en qué tenemos o qué hacemos, que si queremos influir en otros primero tenemos que dejarnos influir por ellos, y absolutamente clave para el liderazgo, sólo puedo liderar desde el desarrollo de mi carácter, el auto-liderazgo que diría la inteligencia emocional.

Algunas de las ideas que Stephen Covey propone en su libro Siete hábitos de la gente altamente eficaz:

El punto de partida general es el hecho ineludible de que casi todo el mundo intuye que su comportamiento en la empresa podría mejorar en muchos aspectos, pero pocos saben cómo conseguirlo.

Covey propone un método claro, certero y eficiente consistente en siete hábitos o principios que hay que asimilar y poner en práctica de forma personal, adaptándolos a la personalidad y aplicándolos libremente en todos los ámbitos de la vida empresarial. Son conocidos como los 7 hábitos de la gente eficaz.

No importa a cuántas personas dirijamos, sólo hay una persona a la cual podamos cambiar: uno mismo. La mejor inversión que se puede hacer, entonces, es  mejorarse a uno mismo desarrollando los hábitos que nos hacen mejor persona y mejor líder.

¿En qué se basa Covey para proponernos que cambiar nuestros hábitos puede cambiar nuestra vida?

El idea esencial “Vemos al mundo no como es, sino como somos”, idea clave también en el coaching.

Lo que somos, nuestro carácter y nuestros valores, son el núcleo esencial de lo que decimos o hacemos. No es lo que nos pasa lo que afecta nuestra manera de conducirnos, es nuestra interpretación de lo que nos sucede lo que la condiciona.

Un concepto importante también es el de paradigma, conjunto de creencias que forman nuestro marco para ver e interpretar el mundo y como consecuencia entender nuestro papel en la vida. Nuestras actitudes y nuestra conducta son el resultante de nuestro paradigma.

Si quieres cambiar cualquier situación, tienes que comportarte de forma distinta. Pero para cambiar tu comportamiento, debes antes modificar tus paradigmas – tu forma de interpretar el mundo.

Para cambiar los resultados que estamos obteniendo, primero tenemos que comprender y cambiar los paradigmas de donde fluyen los hábitos, actitudes y acciones que están produciendo esos resultados.

Si aprendemos a tener un mejor paradigma, un mejor nivel de pensamiento, estaremos en la ruta de un mejoramiento significativo.

“Los 7 hábitos” presentan un método para cambiar estos paradigmas al instaurar nuevos hábitos que nos permiten escapar de la inercia y encaminarnos hacia nuestros objetivos.

Los tres primeros hábitos tratan del auto-dominio. Es decir, están orientados a lograr el crecimiento de la personalidad para obtener la independencia.
Los siguientes tres hábitos tratan de las relaciones con los demás – trabajo en equipo, cooperación y comunicaciones y están orientados a lograr la interdependencia.
Finalmente, el hábito siete, se refiere a la renovación.

Algunos conceptos claves:

Un Hábito es el comportamiento resultante de interiorizar un principio. Es fruto del solapamiento y la integración de tres elementos: Conocimiento, Experiencia/Pericia, y Actitud.

Efectividad es hacer lo que se debe hacer con alegría y dedicación, sin necesidad de supervisión externa balanceando el corto plazo con el largo plazo, buscando el consenso, la cooperación y la sinergia. Es un concepto similar al de flow.

Dependencia es la actitud de TU: me cuidas, eres el culpable, me debes ayudar, no me ayudaste. Estas personas necesitan a otros para lograr lo que quieren.

Independencia es la actitud de YO: Yo lo haré, yo lo puedo hacer, es ser autosuficiente. Se necesita gran confianza en sí mismo para ser autosuficiente. Estas personas logran lo que desean por su propio esfuerzo.

Interdependencia es la actitud de NOSOTROS: Nosotros cooperaremos, nosotros lo lograremos. Estas personas requieren del esfuerzo personal y de la ayuda y la cooperación de otras personas para lograr lo que desean. Para lograr la interdependencia, primero hay que ser independiente. Interdependencia requiere un grado de maduración emocional superior.

Carácter es lo que somos.

Personalidad es la expresión externa de nuestro carácter, lo que dejamos ver.

Una personalidad que no esté fundamentada en el carácter viola principios fundamentales y revela fallas que se manifestarán tarde o temprano. La personalidad es la punta del témpano, el carácter es la parte sumergida.

Una vida fundamentada sobre técnicas de personalidad, patrones de manipulación, agendas escondidas, y formas de salirse con la suya ahora, logran resultados en el corto plazo. Pero un análisis de cualquier relación de largo plazo expone los principios naturales que son violados, y la debilidad de ese enfoque fundamentado en técnicas de personalidad.

En la Ética del Carácter, profundizamos los hábitos fundamentales: Trabajo, Integridad, Modestia,  Consideración, Amor, Servicio.

Con la Ética de la Personalidad, desarrollamos técnicas y tecnología: Cómo influenciar a la gente, técnicas mentales, adecuar nuestra vida para influenciar a otros. La Ética de la Personalidad es positiva sólo cuando nace en forma natural y congruente, del carácter.

Los Siete Hábitos nos permiten movernos de la Dependencia a la Independencia hasta llegar la a Interdependencia.

Los tres primeros hábitos son Hábitos de Carácter; le dan la posibilidad de moverse de la Dependencia a la Independencia. Los tres segundos son Hábitos de Personalidad, la expresión externa de este carácter, permiten llegar a la Interdependencia.

Estos tres primeros hábitos 1: ser proactivo, 2: empezar con un fin en la mente y 3: primero lo primero, le permiten lograr el autocontrol y la autodisciplina; en pocas palabras, lograr la independencia. Cuando Ud. los cultiva, se produce una sensación de seguridad personal. La experiencia de las personas les da la sensación de que su valía depende de la opinión de otras personas, de una fuente extrínseca. Lo que estamos haciendo es construir nuestra seguridad e integridad alrededor de nuestros valores; eso es carácter. El fruto inmediato, la mentalidad de la abundancia. No te compara con nadie.

Los Hábitos 4, 5 y 6 son los que llevan a relaciones interdependientes. El Hábito  4: Piense Ganar/Ganar, es la actitud de buscar soluciones en la que todo el mundo gana, a través de la comunicación, es una filosofía para la interacción entre las personas. El Hábito 5: Trate de comprender primero y de que lo comprendan a Ud. después. Comuníquese oyendo primero y expresando después. El Hábito 6: Sinergía, cuando dos partes en disputa se unen para alcanzar una solución mejor que la propuesta inicialmente por cualquiera de las partes. Es cuando Ud. se hace creativo, buscando nuevas y mejores formas de hacer las cosas, nuevas y mejores soluciones a los problemas planteados.

En conclusión cada persona tiene que comprender que lo que hace es coherente con lo que ve. Es decir que, si queremos cambiar una situación, debemos cambiarnos a nosotros mismos y, en primer término, tendremos que cambiar nuestras percepciones. El resultado será la construcción de una autoconfianza a prueba de bomba a través del desarrollo del propio carácter, de la integridad, la honestidad y la dignidad humana necesarias para transformar nuestro universo laboral en algo auténtico e intransferible.

¿Cabe un mensaje más potente para el desarrollo de uno mismo?

Es un libro que recomiendo a todos los coaches que formo y superviso, y con frecuencia, también a coachees ávidos de conocerse a sí mismos. Y siempre para todo participante en mis cursos de líder-coach. Es una fuente de inspiración para cualquier líder. Es un libro que hay que leer.

MI reconocimiento a Stephen Covey, lo que nos ha aportado será siempre esencial en el mundo del desarrollo de personas.

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DE FLUIR A “INFLUIR-YENDO”

Un nuevo reto alcanzado en este trabajo del desarrollo de personas: conseguir que los participantes fueran capaces de influir más y mejor en sus interlocutores, clientes externos e internos, y eso sólo gracias a su propia capacidad de persuasión, sin ningún recurso externo que los situara en posición de ventaja o que los dotara de algún poder que no fuera el personal.  ¿Fácil, verdad?

 

Un programa de formación de tres días en los que mi estimada Estela Pérez-Pelaez y yo hemos desarrollado con Esic Business Education un tema apasionante bajo el lema de “influir a influir-yendo” para AVIVA.

 

Influir en otros es fácil, es lo que ocurre, lo queramos o no influimos, con nuestra presencia, con nuestra ausencia, con nuestra comunicación especialmente. Influir es lo habitual. Sin embargo en el influir hay un componente de voluntad, de deliberación que tiene que ver con nuestros objetivos y nuestra intención.

 

Cuando preparábamos el programa y preguntando a los participantes nos decían que el influir era costoso, difícil, a veces imposible. El argumento principal: si no tienes fuerza para imponerte no puedes influir. Para ellos influir era tanto como “convencer a otro de que haga lo que yo quiero que haga”. Enfoque habitual en el que pensamos que influir consiste en imponer a otros nuestro punto de vista. Un punto de vista de confrontación de todo o nada, de yo gano – tu pierdes. Desde aquí la influencia es impositiva, costosa y poco efectiva.

 

Estamos hablando de juicios, de percepciones, de comportamientos, para ello nada mejor que contar con un perfil profesional experto, el de psicólogas – coaches, especialistas precisamente en la persona, capaces de conseguir aprendizajes rápidos y consistentes y de generar conductas nuevas y más eficientes.    

 

Influir no es imponer, no es ganar, es conseguir que el otro valore tus propuestas y quiera hacerlas suyas. Es generar en el otro confianza, seguridad. Es una de las bases del poder, con frecuencia desconocida o ignorada como ocurría en este caso. Es probablemente la fuerza mayor de la que disponemos las personas para relacionarnos con otros y es esencial en la inteligencia emocional interpersonal.

 

Puede que no haya forma mejor de influir que fluir en tu propuesta. El gran teórico del “fluir” Csikszentmihalyi dice que el fluir es:

 

“1. una experiencia que supone un desafío y requiere de mis habilidades

2. que es significativa

3 que me abstrae la atención, mientras la realizo me focalizo en ella

4. tengo sensación de fluir; alto rendimiento y placer mientras la realizo  

 

Y a eso nos centramos en el curso: en “fluir”; en conseguir que los participantes se sintieran “seguros”, cómodos y capaces mediante propuestas, unas de filosofía, otras de management, otras de psicología. La inteligencia emocional siempre. Inteligencia intrapersonal para decirse que “puedo”, “es fácil”, “no es una lucha”, e inteligencia interpersonal para querer escuchar y para querer proponer. ¡Es tan habitual pensar que lo que tengo que hacer tiene que ver con los otros, y tan poco frecuente pensar que yo soy el primero que tengo que gestionarme, el primero que tengo que confiar en mí! De ahí la necesidad de este trabajo de desarrollo de personas: facilitar consciencia y mostrar cómo hacerlo. Ser entrenadores en definitiva de personas más eficientes y felices.

 

Nuestro lema lo decía todo, no es en los otros donde tengo que poner mi objetivo de cambio, es en mí. “Si yo cambio, todo cambia”   

 

Aprendieron técnicas, practicaron como comunicarse con el otro desde la escucha y la cooperación. La convivencia, los retos, los juegos y el compartir con su equipo la realidad de sus inquietudes hicieron el resto. Su valoración: sobresaliente.

CON QUÉ EMOCIÓN BUSCAS TRABAJO

“Emocionante” conferencia la que he ofrecido en la #PinkSlipParty de Madrid en el garAJE de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Madrid.

Me encanta el garAJE, un espacio entre tecno y underground luminoso y alegre, casi diría que demasiado luminoso para ver la presentación de power point, pero estimulante para el contacto y el intercambio de ideas y de relaciones, y eso fue lo que pasó al final en el tiempo dedicado a poner en contacto a reclutadores y buscadores de empleo: un gran momento para las redes personales. Fantástico el impulso de Paco Tamayo @PACOTAMAYOAV coordinador y co-organizador de PinkSlipParty y la participación de Graciela Pardo @gracielapardo, en esta innovadora tarea de abrir espacios para que empleados y empleadores entren en contacto personalmente.

Una conferencia con alta expectación. Cerca de 150 personas sintonizando su frecuencia, su respiración, su cuerpo, primero escuchando con arrobo y participando divertidas con asombro, después en un sinfín de preguntas queriendo saber cómo darse cuenta de sus emociones y como gestionarlas para sentirse seguros y capaces. No es casualidad el nombre con el que he denominado a mi modelo “Emociones capacitantes”. Entender la información que nos dan las emociones es entendernos a nosotros mismos, y ese, es el primer paso para decidir cómo sentirnos en nuestra vida.

Las propuestas nucleares que lanzaba en la conferencia eran que las emociones son estrategias para afrontar la realidad que pueden abrirte la puerta del éxito o por el contrario cerrártela. Puede que prepares tu cv, tu elevator speech, la entrevista, pero ¿estás preparado emocionalmente para triunfar?

Así que sí, tienes que hacerte algunas preguntas sobre ello:

  • ¿Con qué      emoción salgo a buscar trabajo?
  • ¿Con qué      emoción me enfrento a una entrevista?
  • ¿Con qué      emoción recibo una negativa?
  • ¿Qué busca      un empleador o un cliente en mí?
  • ¿Cómo les      transmito el mensaje clave?

Las emociones te ayudan a interpretar la realidad y puedes elegir la que te conviene.

Conócelas, elígelas utilízalas conscientemente y haz que se conviertan en tu recurso más capacitante.

El twitter echaba humo con mis frases y con los comentarios. Podéis leer un resumen del contenido con las fotos de algunas de las diapositivas que ha colgado en http://3cero.com/con-que-emocion-buscas-trabajo/#comment-681 a cuyo autor @jjimenez doy las gracias por su trabajo.

Mucho éxito a la PinkSlipParty y mi agradecimiento a Paco Tamayo  por contar conmigo para una de sus conferencias tan exitosas.