¿Quieres ser más eficiente y tener un mayor bienestar este otoño? 

A01057727Iniciamos el curso. No sólo el escolar -que nos marca el rimo en muchas familias-, sino el curso que se vincula a las estaciones climáticas que es el que verdaderamente organiza nuestra actividad psíquica, física, laboral y social. No somos ajenos al ritmo de las estaciones sino que, por el contrario, éstas marcan, y mucho, nuestra disposición a hacer unas cosas u otras, a sentirnos de una determinada manera y a afrontar la vida de forma  diferente.

Venimos de la expansión y luminosidad del verano y, poco a poco, vamos entrando en el otoño, un tiempo de gran actividad para casi todos, la luz comienza a disminuir visiblemente, la temperatura disminuye a trompicones, pasamos mucho tiempo en las oficinas y casas y nos centramos en nuestras tareas. Ponemos nuestra atención en las rutinas de la vuelta al trabajo. Como siempre, lo externo puede deslumbrarnos por su ritmo frenético. Pero, no podemos dejarnos de vista a nosotros mismos. Como siempre, la tensión entre el mundo de fuera y el mundo de dentro.

El otoño: una estación para el encuentro con uno mismo

Del otoño suele decirse que es la estación de la melancolía, propicia balances y cambios. Las crecientes disminuciones de luz y calor y los intensos colores de la naturaleza, nos conducen a contemplar la lluvia, a largos paseos otoñales, a pisar los mantos de hojas caídas, a ver cómo el viento las levanta y mueve.

A nivel anímico, es frecuente entrar en dinámicas de desánimo creciente, melancolía, pesimismo y cansancio otoñal.

A nivel psicológico, se agudiza, en muchas personas, la auto-exigencia con uno mismo, la preocupación, el egoísmo, los recuerdos obsesivos, la intolerancia, la vulnerabilidad, la sensación de esfuerzo y sacrificio y el stress continuado para hacer frente a las demandas de nuestra actividad.  Puede que evitemos escucharnos, mirarnos, atendernos y nos volquemos en una actividad sin freno. Tendemos a retomar los temas y a mantenernos agarrados a los modos de antaño. Volvemos al trabajo, tal vez descansados, pero eso no es suficiente para conseguir un mayor bienestar y eficiencia. Volver a viejas rutinas cuando se pierde la perspectiva puede llevarnos al victimismo, al pesimismo y la desgana.

También, a nivel corporal, hay cambios importantes, hay menos energía para movernos y un mayor esfuerzo por interactuar con el medio ambiente, sea físico o social. Llegan los resfriados y los virus gripales.

En el otoño la energía se recoge, se vuelve hacia el interior. Los árboles se desprenden de las hojas. Los últimos frutos están maduros. El crecimiento vegetal se ralentiza. Hay que hacer las podas otoñales y sanear las plantas. Igual ocurre con nosotros, también tenemos que soltar, podar, reorganizar las fuerzas.

Es tiempo de soltar

otoño

Es el mejor momento del año para mirar hacia adentro, para reflexionar sobre ti mismo y tu vida. Es el mejor momento para el recogimiento y la conexión interior, para la contemplación y la reflexión constructiva. El otoño invita a la intimidad, al encuentro con uno mismo, al recuerdo, a la propia complicidad. Es tiempo de reordenar: la casa, la mesa de trabajo, los armarios y también tus pensamientos,  recuerdos, tus relaciones, tus objetivos, tu vida en general.  Es tiempo de escuchar a tu cuerpo y aligerarlo. Es tiempo de reorganizar.

Es tiempo de desprender, de decir “esto no”, de olvidar rencores, enganches relacionales, de pasar página, de cerrar libros de historias inconclusas, de soltar lastres. Es un tiempo para poner la mirada en lo esencial y reordenarte a ti mismo.

Necesitamos innovar para coger fuerza, para convivir con la melancolía otoñal. Necesitamos despejar el espacio.

Necesitamos pensar en “base 0”, es decir, pensar realmente en lo que hay que hacer y en lo que ya no hay que hacer para conseguir nuestros objetivos, sin el lastre de lo que ya estamos haciendo.

No pienses en qué más hacer, sino en qué hacer diferente y si eso es realmente eficiente para conseguir lo que te propones.

Ahhh! Esa es otra, ¿tienes ya tus objetivos para este cuatrimestre? ¿Qué quieres conseguir antes de acabar el año? A veces, sólo a veces, actuar radicalmente puede sernos de gran utilidad, y éste es uno de esos momentos. Elimina de tu vida rutinas obsoletas, modos de trabajar ineficientes, cajones llenos de viejos documentos, ropa que no te pones,… Despréndete de todo lo que sobre.

Es un tiempo para revisar los ideales y recuperar la fuerza que nos aportan. Es un tiempo de valorar nuestras raíces y apoyarnos en ellas. Es un tiempo de nutrirnos de belleza otoñal que nos llene de endorfinas: el espectáculo fascinante de la naturaleza, los colores otoñales,  exposiciones de arte, nuevas colecciones de ropa, nuevas series de TV, actualizar las apps,…, estímulos nuevos que nos ayuden a revitalizarnos.

Cuida tu alimentación para eliminar toxinas. Establece una buena dinámica de respiración con ejercicios al aire libre.

Para ello, necesitas poner atención y cierta autodisciplina

Si, aún no lo tienes, busca una idea, una imagen, un recuerdo, una frase que te inspire y eleve tu espíritu y te permita trascender y conectar con tu esencia humana y con la vida. Algo que te de la certeza de que la vida sigue su perfecto ritmo, por encima de las incidencias diarias, del sinsentido disociado. Busca un pensamiento elevado o mantra, que te posicione en tu centro, una declaración de tus ideales y valores profundos.

Empieza por ti mismo (que ere el protagonista de eso que haces y sientes)

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¿Tienes síndrome post-vacacional? Claves para volver al trabajo

woman walking on pathway while strolling luggage

Regresamos de vacaciones, dejamos atrás ricas y variadas experiencias, un ritmo de vida relajado, un ir a nuestra bola. ¿Cómo afrontas el regreso al trabajo? Ahora es cuando me dices que sí, que tienes síndrome post-vacacional y, lo primero que hay que decir es que no existe como tal síndrome, no tiene entidad clínica.

Se trata de un proceso de adaptación a las circunstancias normal desde un entorno y ritmo relajado a un entorno estresado y rutinario que suele presentar un conjunto de síntomas pasajeros como son el cansancio, el insomnio, la dificultad para concentrarse, alteraciones en el sueño, alteraciones digestivas, embotamiento o dolor de cabeza e incluso la irascibilidad en los primeros días.

Cuanto más largas sean las vacaciones, idealizamos el período vacacional, sentimos desmotivación por el trabajo o gestionamos mal nuestro estrés más fácil es que nos cueste adaptarnos. De dos a tres días y hasta tres semanas, suelen tardar algunas personas en conectar con sus rutinas horarias, obligaciones laborales y maximizar su actividad cerebral. El cuerpo y la mente se van adaptando poco a poco. Sólo cuando esa adaptación no se realiza al cabo de tres meses, podríamos hablar de un trastorno de ansiedad o depresivo. Pero para la mayoría de las personas es una cuestión de adaptación. Pocas son las que recurren a ayuda de un profesional de la Psicología por el estres postvacional y suele ser porque no se sienten cómodos en su trabajo, no por la tarea en sí, sino por sus creencias sobre su capacidad para hacerlo (“auto-eficacia” de A. Bandura)

Claro que las circunstancias pueden ser complicadas e incluso algo duras o duras de verdad. La necesidad de cumplir con horarios y con tareas se puede volver difícil. La exigencia nos puede. Sin embargo, el problema no es lo que pasa, sino lo que nos pasa. El cómo interpretamos esa vuelta. El que consideremos la vuelta como una “tortura” o un nuevo reto, es simplemente el resultado de cómo interpretamos el trabajo y cómo nos interpretamos con respecto a él.

Así que sí, no sólo tiene que ver con biorritmos, también tiene que ver con nuestros pensamientos y nuestras evaluaciones.

Cuando tu autoestima baja, el reto del trabajo se puede convertir en algo inabordable.

 

 

Algunos mitos sobre el trabajo que no nos ayudan ¡¡nada!!

·         El trabajo es un castigo (divino)

·         No es bueno trabajar y si puedes no trabajas (juega a la lotería)

·         Idealizar el trabajo y pensar que tiene que ser nuestra pasión

·         El trabajo te tiene que gustar

·         Con el trabajo te realizas

·         Tienes que ser feliz con tu trabajo

·         Siempre tienes que estar positivo

·         La cultura del hedonismo: tienes que ser feliz continuamente

 

 

claves para volver al trabajo

Claves para volver al trabajo

  1. Deja algún día para que tu cuerpo se adapte a los horarios y biorritmos habituales, sobre todo en horario de comidas y sueño.
  2. Vueve paulatinamente, por ejemplo, a mitad de semana o todavía con el horario de verano.
  3. Incrementa el ritmo poco a poco, comienza por lo prioritario.
  4. Comienza con una visión general de qué te espera hasta final de año o del próximo curso.
  5. Es el momento de pensar también en mejorar en tu forma de trabajar que te permitan una mayor calidad de vida.
  6. Mantén en tu agenda un tiempo para el deporte y el ocio. Una vida equilibrada es la mejor forma de tener la fuerza necesaria para afrontar el día a día.
  7. Mirar lo bueno o positivo es esencial, en cualquier trabajo hay algo que nos resulta agradable: las relaciones, el lugar, las condiciones, nuevos retos, nuevas experiencias, el logro del trabajo,…
  8. Muchas veces nos cuesta adaptarnos porque seguimos pensando en las vacaciones, llevar tu atención al aquí y ahora, a lo que estás haciendo en este momento, sin darle vueltas ni al pasado ni al futuro “todo lo que tengo pendiente”. Las prácticas de mindfullness nos son utilísimas para ello.
  9. Fluir es un concepto que describe a la perfección el estado de una persona cuando hace algo a conciencia, concentrado, disfrutando de ello, marcándose pequeños retos simplemente por el placer de hacerlo bien. Si quieres ver una escena preciosa sobre ello en el film “El último Samurai” el protagonista hablaba asombrado de cómo los japoneses realizaban sus tareas cotidianas.
  10. Sé consciente de tus pensamientos y aprende a valerte de ellos para tener mayor fuerza mental, a ser más resiliente y adaptarte mejor.    Cuanto antes te adaptes, menos coste mental y físico tendrás.

No sobreviven los más fuertes sino los que mejor se adaptan a las circunstancias.

Espero que estas recomendaciones te sean útiles para tener una mejor calidad en tu vuelta al trabajo.