¿Cómo tomo decisiones en primavera?

primaveraNo somos ajenos a la realidad de la naturaleza que nos rodea. La soberbia propia del racionalismo nos ha llevado a pensar que sólo existen razones aparentemente objetivas y, por lo tanto, de mayor valor y mejores que nuestras sensaciones y nuestros sentimientos y nuestra relación con el cosmos. No, no somos sólo razón. Otra cosa es el gran poder de la mente para manejarnos en la vida.

Nuestra naturaleza biológica hace que resonemos con los ciclos de la vida. Y, ahora toca primavera. Un tiempo cambiante, lleno de fenómenos atmosféricos que pareciera que los medios televisivos nos quieren hacer ver que son una molestia a nuestra zona de comodidad, o mejor dicho a nuestra zona de placer.

Lejos de sintonizar con estos ritmos biológicos y reconocer nuestra naturaleza, los juzgamos como incómodos, desfasados o inapropiados… para nuestra comodidad!!

Ahora toca prima primavera y si somos conscientes de este hermoso momento de la vida puede que estemos más dispuestos a entender también cómo nos  afecta en cada una de nuestras facetas.

Los cambios de hora súbitos que nos impone el poder político no ayuda nada a la regulación de los biorritmos. Todo el mundo se ve afectado de una forma más o menos explícita en su ciclo de sueño, digestión y su nivel de ansiedad por el cambio brusco de luminosidad. Ignorar que, somos seres vivos a los que nos afectan estas variables al igual que pasa con las plantas es ignorar nuestra naturaleza biológica. Nadie cuestiona los efectos del jet lag y, sin embargo, no se reconocen los efectos en el cambio de hora en nuestra salud y en nuestro comportamiento.

Estamos acostumbrados a la luz eléctrica de día y de noche con elevadísima e inapropiada luminosidad nocturna que lleva a que nuestro organismo esté activado por encima de lo que los biorritmos permiten. Luego oímos que las cifras de ansiedad e insomnio están disparada Sigue leyendo